Ficha Educar el cuerpo

Para orar a solas , hay que aprender a hacerlo con la totalidad de mi persona. El cuerpo toma parte importante en la oración.

Por ello, debemos saber educarlo para que nos ayude positivamente, en nuestra búsqueda de Dios.

Presentamos algunas técnicas de relajación e interiorización.

Ejercicio 1: Sentirse por dentro

1. Nos sentamos en una postura que nos ayude a centrarnos…
Relajarse

2. Sentir nuestro cuerpo por dentro,
como si fuéramos buceando
dentro de nosotros…
Recorrerlo por dentro lentamente,
procurando sentirlo,
la cabeza, el cráneo, el cuello, los hombros,
el brazo derecho hasta la punta de los dedos,
el tronco,… recorriendo hacia abajo
la columna vertebral vertebra a vertebra,
la pierna derecha hasta la punta de los dedos,
pierna izquierda hasta la punta de los dedos…

3. Podemos volver a recorrer todo nuestro cuerpo,
despacio, procurando sentirlo por dentro,
desde la cabeza hasta los pies…

4. Sentir como vamos descansando,
como vamos sintiéndonos tonificados…
en paz,
en armonía…

5. Permanecemos atentos a la respiración,
en silencio de todo nuestro ser…

Ejercicio 2: Encuentro con el “yo profundo” (centro personal)

Yo no soy lo que tengo,
lo que hago,
o lo que pienso,
lo que me ocurre,
o lo que quiero.

1. Relajarse, pacificarse, centrarse…

2.Centrar mi atención en la repetición interior de estas ideas, procurando vivirlas:

Yo no soy mi cuerpo,
Yo no soy mis sentimientos,
mis afectos,
mis objetos,
mi salud,
o mi enfermedad,
mi comodidad,
mi incomodidad,
mis disgustos y enfados,
mi dinero,
o mi poder,
mi debilidad,
mis ideas,
mis pensamientos, … , etc.

3. Repetirlas lentamente (sobre todo las que mas me afecten) (hasta pacificarme…

4. Poco a poco, suavemente,
INTUIR una especie de centro…,
intuir el “ yo sujeto”,
el “ yo profundo”…

5. Permanecer en silencio, vivenciándolo…
Caer en la cuenta de la sensación de paz
de armonía,
de gozo interior…
que se experimente en esa vivencia del “ yo profundo “.

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