La palabra hebrea correspondiente a Espíritu significa :
origen
soplo de viento
aliento de vida;
una señal de que el hombre en cuestión ha acallado su sed o su hambre, o que ha recobrado el ánimo.
La palabra ESPÍRITU, puede expresar también una manera de comportarse; el Espíritu de Dios comunica fuerza y apoyo especiales.
A menudo, nuestra percepción del Espíritu es muy confusa; no sabemos cómo llamarlo, cómo representarlo. Tan sólo las metáforas expresan un aspecto de sus manifestaciones: es entonces
el soplo
el fuego
el viento
la paloma
el agua viva...
Su reconocimiento es un verdadero "acto de fe". Las palabras para hablar de Él no se presentan fácilmente; para muchos el Espíritu es como una realidad subsidiaria, como una manera de hablar, como una fuerza impersonal.
La Escritura y la oración de la Iglesia hacen muy pronto referencia a la acción específica del Espíritu, acción que resulta muy poco coherente a la mente humana.
Esta tercera parte del Credo da al mismo su razón de ser, el Espíritu es su alcance y sus límites.
En esta parte se afirma con claridad el símbolo de los Apóstoles:
CREO EN EL ESPÍRITU SANTO
EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA
LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS
EL PERDÓN DE LOS PECADOS
LA RESURRECCIÓN DE LA CARNE
LA VIDA ETERNA.