| identidad iuvenes |
|
| campaña anual |
|
| recursos iuvenes |
|
| servicios para los grupos |
|
| web |
|
|
|
|
El árbol de mis virtudesObjetivos- Expresar los aspectos más importantes de la imagen que cada uno tiene de si mismo
- Centrarnos en lo positivo de cada uno de nosotros
- Compartir aquello que llevamos dentro y que de normal queda escondido. IntroducciónEs una dinámica difícil porque implica partir de un buen nivel de autoestima. Es muy ilustrativa del estado de cada uno.
Cuando observamos un gran árbol estamos viendo un crecimiento logrado durante muchos años. El crecimiento a lo largo del tiempo le ha llevado a desarrollar unas grande raices que lo afianzan y alimentan, y unas ramas que son su parte más visible, le ayudan a captar la luz el sol y pueden servir para muchos animales.
Este desarrollo del árbol puede sernos de utilidad para describir el propio proceso de la persona. CaracterísticasParticipantes: Cualquier número, mejor a partir de los 16 años.
Tiempo: Una hora
Material: Papel y rotuladores o ceras de colores para cada participante DesarrolloLa dinámica consiste en una reflexión sobre las capacidades personales de cada uno, las capacidades "positivas" que hemos ido adquiriendo y desarrollando desde pequeños hasta ahora.
Este es un ejercicio importante para realizarlo con calma, pues se trata de reconocerte como un tesoro valioso que tiene que desarrollar muchas de sus cualidades.
Primero es mejor que cada participante haga una lista de todos los valores positivos: por ejemplo cualidades personales (valentía, organización...) sociales (saber escuchar...), físicas (fuerza, rapidez....), intelectuales (creatividad...) Durante 10 o 15 minutos hay que hacer una lista lo más larga posible.
Piensa en todos tus “talentos” con detenimiento, es importante que no te precipites, que vayas despacio, con calma y que sobre todo que seas muy sincero contigo mismo. ¡Adelante!
Después hay que escribir durante otros 10 o 15 minutos la lista de todo aquello que hemos conseguido gracias a nuestras capacidades, hay que pensar en cosas que nos han salido bien y con las cuales estamos contentos por pequeñas que sean (ayudar a alguien, aprobar un examen complicado...)
Con ambas listas ya preparadas se pasa a dibujar el árbol, un árbol con raíces, tronco y ramas.
En las raíces vamos a situar los valores, la raíz será más larga cuanto más grande creamos que sea esa cualidad en nosotros, un árbol tendrá algunas raíces grandes, pero otras más pequeñas. Hay que escribir en cada raíz el valor al que corresponde.
Después dibujamos el tronco y las ramas, las ramas se van a corresponder con aquello que hemos logrado, al igual que antes una rama grande se corresponderá con un éxito grande y una rama pequeña con algo más pequeño. Hay que escribir ese éxito al que corresponde cada rama.
Para el dibujo del árbol se puede dar algo más de 30 minutos.
Al final, los dibujos se ponen en círculo, en una mesa o en el suelo. Todos los participantes pasan en círculo viendo los de los compañeros.
De forma voluntaria cada uno comenta el árbol que ha dibujado y las cualidades o éxitos que ha dibujado. Cuanto más jóvenes sean los participantes es muy usual que cualidades evidentes de esa persona no hayan sido reflejadas. No es un mal momento para que el animador de la reunión las indique.
Dependiendo de las características de los participantes se puede optar por otras formas de que cada uno comente su árbol, por turnos, sin mostrarlo directamente al principio...
Se pueden lanzar algunas preguntas: ¿estoy satisfecho de mi árbol? ¿ha sido difícil dibujarlo? ¿qué cualidades o logros he olvidado? ¿cómo han reaccionado los demás ante mi árbol?
|