Las páginas del evangelio no son sólo un relato de algo que ocurrió hace muchos siglos en Palestina. Son un espejo en el cual nos hemos de mirar nosotros en ellas. Los personajes que aparecen en el evangelio no lo hacen por casualidad o por motivos literarios: están ahí por nosotros y para nosotros. En esta noche nos relajamos y nos recogemos para tener un momento de oración. Estamos en adviento, tiempo en el que hemos de preparar la venidad del señor. Tiempo de esperanza y pobreza, pobreza por que no tenemos lo suficiente...
Canto
Ven Espíritu de Dios sobre mí,
me abro a tu presencia,
cambiarás mi corazón.
Del evangelio de Lucas (2, 1-7)
"Por aquel entonces salió un decreto del emperador Augusto ordenando hacer un censo del mundo entero. Y todos iban a inscribirse cada cual a su ciudad. También José, que era de la casa y familia de David, subió desde Nazaret a la ciudad de David, que se lla Belén, para inscribirse con su esposa, María que estaba encinta. Y mientras estaban allí, le llegó el tiempo del parto, y dió a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acosto en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada"
EL MESONERO
"Lo acostó en un pesebre porque no tenían sitio en la posada"
La verdad es que yo no los recuerdo. O tal vez sea que no quiero recordalos... Era mucha la gente, aquellos días del Censo, en la posada. Y yo iba a mi negocio. eran buenas fechas para hacer el agosto. Estábamos a rebosar, y había que tener buen ojo clínico para saber elegir a los que dejaran más ganancias.
No, no los recuerdo muy bien. Aunque a aquella pareja de recién casados la llevo ahí clavada en la conciencia como una espina que se clava y se clava sin cesar y no me deja en paz por las noches.
¡Claro que había sitio! Pero ellos eran muy pobres. se le veía a la legua. yo en eso no me engaño... No, para ellos no había sitio. Para ellos nunca hay sitio.
Ellos no dijeron nada. Sólo pidieron posada para unos días. ¿Cómo iba yo a adivinar que, bajo aquellas pintas, Dios pedía nacer en mi posada? ¡Vaya disfraz...! Más parecían dos pobres vagabundos que otra cosa...
Reflexión
- ¿A quiénes abro y cierro la puerta de mi posada? ¿Por qué?
- ¿Soy consciente de que cierro la puerta a Jesús cuando se la cierro a los demás?
Del evangelio de Mateo (1, 18-21)
"María estaba prometida a José y, antes de vivir juntos, resulto que había concebido por la acción del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió separarse de ella en secreto. Después de tomar esta decisión, el Angel del señor se le apareció en sueños y le dijo:
- José, hijo de David, no tengas reparo en recbir a María como esposa tuya, pues el hijo que espera viene del Espíritu santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque el salvara a su pueblo de sus pecados"
SAN JOSÉ
"El Angel del Señor se le apareció"
Aquí me tenéis. Soy José. El mismo San José de vuestros belenes y de vuestras piadosas devociones, sólo que en el año cero de nuestra era . Sin el "san", quiero decir. Oliendo a madera, a cola y a serrín.
¿Que cómo fue todo aquello de Belen? ¿Que que senti? ¿Que qué pienso ahora de todo aquello? ¿Que qué..? De verdad que no entiendo, no ya vuestras preguntas sino vuestro empeño en preguntar. Después de veinte siglos, ¿no habéis comprendido todavía que los mío es ...escuchar y callar?
Lo que sí puedo deciros de todo aquello, de todos aquellos acontecimientos quiero decir, es que "no entendí nada".
"No entendí nada" de por qué me había tocado a mí la lotería de que me quisiese es encanto de criatura que llamamos María. "No entendí nada", cuando comprobé que a la virgen más pura y a la mujer más enamorada le brotaba una nueva vida en las entrañas. "No entendí nada" de cómo podía la Ley mandar denunciar y apedrear al ser más bueno con quien me había topado en mi existencia. "No entendí nada" del porque posaderos y familiares de Belén nos daban uno tras otro con la puerta en las narices cuando lo único que pedíamos era algo tan urgente como un poco de cobijo para una madre inminente...
Vosotros tenéis la manía de querer entenderlo todo. Sobre cualquier acontecimiento o situación por la que atravesáis, buscáis un monton de razones. Y si nadie os explica, por ejemplo vuestra noche o vuestra carencia, os sentís muy desgraciados. Por eso decís : ¿Cuánto tuvo que sufrir el pobre José en aquellas circunstancias?
Os equivocáis. a mí me basto con recordar las palabras de Isaías. Si los juicios y los caminos y las razones y los porqués de nuestro Dios son por completo distintos de los nuestros, ¿por qué empequeñecerlos razonándolos?
Reflexión
- ¿Qué importancia tiene el silencio en tu vida?¿Qué cosas descubres en él?
- ¿Estás tu dispuesto al igual que José a aceptar los deseos inesperados de Dios?
Canto
Preparad el camino al Señor
y escuchad la palabra de Dios.
Voz que clama en el desierto,
preparad el camino al Señor,
reunirós todos los pueblos
y escuchad la palabra de Dios.
Del evangelio de Lucas (2,15-20)
"Cuando los ángeles los dejaron, los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que le habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. Y María consevaba todas estas cosas meditándolas en su corazon"
LOS PASTORES
"Los pastores fueron corriendo y encontraon a María y a José y al niño"
Los otros pastores que estaban conmigo aquella noche se han ido muriendo todos con el paso de los años. Y yo ya estoy muy viejo. Por eso no sé si recuerdo ya muy bien lo que ocurrió.
Nosotros los pastores, no éramos precisamente gente culta ni leída. Más bien todo lo contrario. La escuela no parecía haberse inventado para nosotros. Sólo sabíamos hablar de ganados y de ovejas. Y la gente nos despreciaba. Éramos toscos, rudos e ignorantes. También los sacerdotes y los jefes de la sinagogas y los judios piadosos nos despreciaban.
Éramos de lo más bajo de la sociedad. Nadie parecía estimarnos ni mirarnos bien. Hasta nos evitaban. Claro, si hasta nuestras ropas olían a oveja...
Como ocurre también entre vosotros con no pocas personas: que les ponéis etiquetas negras, las despreciáis, y a varios hasta os gustaría alejarlos de vuestras ciudades porque afean su belleza y dan mala fama a los barrios.
Por eso aquella noche fue tan maravillosa para nosostros. Porque Dios se acordó de nosotros los primeros. Y nos envolvió con su luz, y nos regaló con el mejor concierto que jamás se halla escuchado en la tierra, y nos hizo sentir que para Él nosostros eramos los primeros, los más importantes.
Y luego, lo del niño en el pesebre, y José y la Madre. ¡Qué pobres eran...! Más pobres que nosotros. Pero ¡qué bien se estaba a sus lado! Aquello todo era paz. Aquello todo era amor. Una paz que se contagiaba; un amor que se metía por los poros. ¡Allí se palpaba a Dios!
Reflexión
- ¿De qué manera tengo presente en mi vida a los más pobres?
- ¿Por qué son los preferidos de Dios?
Del evangelio de Mateo (2,1-2)
"Unos magos de oriente se presentaron en Jerusalén, preguntando: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo"
LOS MAGOS DE ORIENTE
"Venimos a adorarlo"
Nosotros, los magos de oriente, jamás nos hubiésemos imaginado aquello. Que un viaje tan largo y penoso.., que nuestra estrella presagiosa, nuestro saber y nuestra magia terminasen en un establo
¿No hablaban los libros sagrados de un rey de reyes, Señor de los señores, León de Judá, Jefe de Israel y líder de los pueblos, esperanza de la humanidad entera? ¿Es aquí y así como inicia ese extraño liderazgo? por trono ese establo..., esa comitiva formada por dos aldeanos de Nazaret, esa pobreza, esa total despreocupación de todos desde Herodes hasta el mesonero de al lado.
Pero, de pronto, volvió a lucir la estrella, exactamente "sobre donde estaba el niño"; y sobre ese oscuro paisaje, que por momentos abrumaba lo interior de nuestras almas, todo se iluminó. Y comprendimos.
Comprendimos lo incomprensible. Que las grandezas de Dios no coinciden con nuestras grandezas regias ni con nuestro saber, ni con los artilugios de nuestra magia
Reflexión
- La estrella hace guiños a los magos. ¿qué guiños recibes tú en tu vida que te acercan a Dios?
- ¿Te sientes interpelado a arriesgar, a asombrarte y a "salir de tu tierra" por adorar a Dios"?
Momento de compartir
Los magos realizan su ofrenda a Dios, nosotros también en esta noche vamos a realizar la nuestra. ¿Qué quieres ofrecer a Jesús recién nacido? ¿A qué te comprometes? ¿Qué quieres que El tenga cuando pronto venga a vernos?
Padrenuestro