Los jóvenes cuentan para Dios

Primera reunión para trabajar en grupo el documento Cristo Vive

La propuesta para esta reunión es hacer previamente una lectura personal de los dos primeros capítulos de la exhortación apostólica Cristo Vive, puntos 1 al 63.

Para los más jóvenes, si pensamos que es demasiado podemos ofrecer leer los puntos más importantes que resumimos aquí, o incluso prepararles un resumen de una página con las frases más significativas:

  • 1 al 3: Introducción
  • 12 al 21: Los jóvenes en el Nuevo Testamento
  • 30 al 42: La juventud de Jesús y la Iglesia

Vida

Escuchamos la canción «La senda del tiempo» del grupo Celtas Cortos.

Letra canción

A veces llega un momento en que te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente pero con ganas de morir.
Paseando por las calles todo tiene igual color,
siento que algo hecho en falta, no sé si será el amor.

Me despierto por las noches entre una gran confusión,
esta gran melancolía esta acabando conmigo.
Siento que me vuelvo loco y me sumerjo en el rencor,
las estrellas por la noche han perdido su esplendor.
He buscado en los desiertos de la tierra del dolor
y no he hallado más respuesta que espejismos de ilusión.
He hablado con las montanas de la desesperación
y su respuesta era solo el eco sordo de mi voz.

A veces llega un momento en que te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente pero con ganas de morir.
Paseando por las calles todo tiene igual color,
siento que algo hecho en falta, no sé si sera el amor.

Escuchamos la canción e intentamos despues contestar entre todos:
¿Qué implica se joven según esta canción?
¿Estoy de acuerdo?
¿Viejo y joven son siempre contrarios?

Palabra

El animador puede hacer un pequeño resumen del texto de la carta, siguiendo los tres puntos que hemos destacado al comienzo.

Luego se le acercó uno y le dijo: —Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para alcanzar vida eterna? Jesús le contestó: —¿Por qué me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el bueno. Si quieres entrar en la vida guarda los mandamientos. El joven le preguntó: —¿Cuáles? Jesús le dijo: —No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no perjurarás, honra a tu padre y a tu madre, y amarás al prójimo como a ti mismo. El joven le dijo: —Todo eso lo he cumplido, ¿qué me queda por hacer? Jesús le contestó: —Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; después sígueme. Al oírlo, el joven se marcho triste, porque era muy rico. (Mt 19, 16-22)

un joven se acerca a Jesús para pedir más, con ese espíritu abierto de los jóvenes, que busca nuevos horizontes y grandes desafíos. En realidad su espíritu no era tan joven, porque ya se había aferrado a las riquezas y a las comodidades. Él decía de la boca para afuera que quería algo más, pero cuando Jesús le pidió que fuera generoso y repartiera sus bienes, se dio cuenta de que era incapaz de desprenderse de lo que tenía.

Cristo Vive, 18

Los miembros del grupo pueden destacar cada uno lo que más les ha llamado la atención de los dos capítulos del documento.

De entre los ejemplos que se presentan en el texto, cada uno elige y comparte cuál cree que le representa o querria que le representara.

Mirada Nueva

Lanzamos algunas preguntas para reflexionar con los jóvenes:

  • ¿Qué significa para mi ser joven?
  • El texto nos habla de juventud como capacidad de construir algo nuevo, de desafiar la realidad (Nº 15) ¿Cómo vivo mi juventud? ¿Estos trabajando por un mundo mejor?
  • ¿Qué le pedimos a la Iglesia para que sea joven? En el Nº 37 se dice que los jóvenes ayudan a la Iglesia a mantenerse joven.
  • ¿Percibo a Jesús siempre junto a mi?

Para la reflexiones de los educadores

El documento aporta una lectura muy interesante también para animadores o educadores de pastoral.

  • ¿Cómo trabajamos la pastoral?
  • En el Nº 34 podemos leer «ser joven más que una edad es un estado del corazón» ¿Qué esperamos de los jóvenes?
  • ¿Qué podemos aportar a la Iglesia para que sea joven?
  • Repasemos los Nº 35 y 36 y pensemos en tres ideas que podamos poner en práctica y ayuden a rejuvenecer la Iglesia

Puntos 35 y 36

Pidamos al Señor que libere a la Iglesia de los que quieren avejentarla, esclerotizarla en el pasado, detenerla, volverla inmóvil. También pidamos que la libere de otra tentación: creer que es joven porque cede a todo lo que el mundo le ofrece, creer que se renueva porque esconde su mensaje y se mimetiza con los demás. No. Es joven cuando es ella misma, cuando recibe la fuerza siempre nueva de la Palabra de Dios, de la Eucaristía, de la presencia de Cristo y de la fuerza de su Espíritu cada día. Es joven cuando es capaz de volver una y otra vez a su fuente.

36. Es cierto que los miembros de la Iglesia no tenemos que ser “bichos raros”. Todos tienen que sentirnos hermanos y cercanos, como los Apóstoles, que «gozaban de la simpatía de todo el pueblo» (Hch 2,47; cf. 4,21.33; 5,13). Pero al mismo tiempo tenemos que atrevernos a ser distintos, a mostrar otros sueños que este mundo no ofrece, a testimoniar la belleza de la generosidad, del servicio, de la pureza, de la fortaleza, del perdón, de la fidelidad a la propia vocación, de la oración, de la lucha por la justicia y el bien común, del amor a los pobres, de la amistad social.