VI.4 Aspectos metodológicos importantes de las etapas
VI.4.1 Iniciación
Es posible que para muchos miembros del grupo sea la primera experiencia continuada
de reuniones entorno a la reflexión y el compartir, es muy importante
una correcta preparación de las mismas. Algunos aspectos a tener en cuenta
son:
- Favorecer la escucha en las reuniones.
- Entablar debates que susciten el compartir opiniones.
- Invitar a personas que puedan ofrecer diferentes puntos de vista.
En las reuniones la oración debe ir ganando un lugar al comienzo o al
final.
A medida que sea posible iniciar en la corresponsabilidad tanto en la planificación
y preparación como en la evaluación. El educador debe promover
la participación de los miembros del grupo siempre dentro de los objetivos
y sin caer en la improvisación.
Es fundamental cuidar el inicio del curso:
- Comenzar con una actividad (campo de trabajo, una convivencia, campamento...)
que motive para el primer año.
- Comenzar conociendo y dando a conocer la realidad de cada joven: Dinámicas
para el propio conocimiento y que ayudan a la interioridad, dinámicas
para el conocimiento de los miembros del grupo, actividades que favorezcan el
encuentro, la amistad y el compartir en el grupo.
En cuanto a las actividades:
- En las convivencias se deben favorecer momentos para educar al silencio y
a la reflexión personal.
- Aprovechar los tiempos litúrgicos para estimular la vivencia sacramental:
celebración de la Eucaristía participativas y claramente explicadas.
Celebración de un acto penitencial en Adviento o Cuaresma.
- Actividades de compromiso hacia los demás en momentos señalados
como Domund, Navidad, Cena del hambre, Día del enfermo, visitas a instituciones
a enfermos o ancianos... Estas actividades deben estar correctamente motivadas
pero no convertirse en el objetivo del grupo, son un momento importante, pero
sin romper la marcha del curso.
Es fundamental en esta etapa el contacto y relación con otros jóvenes:
- Encuentros con jóvenes de otros grupos: Olimpiadas, Aplec, Vigilias,
Momentos de oración, Peregrinaciones...
- Contacto con los jóvenes las etapas posteriores: jóvenes de
mayor edad con clara identidad cristiana que están siguiendo también
un proceso de crecimiento en la fe.
VI.4.2 Profundización
Introducir explícitamente la dinámica de revisión de vida
en las reuniones.
Emplear textos bíblicos que nos ayuden a adentrarnos en la Escritura
Dedicar reuniones específicas a la oración.
Realizar convivencias que motiven las relaciones interpersonales con el fin
de compartir nuestro "ser cristianos"
Fomentar los tiempos de desierto, de retiro.
Colaborar con jóvenes de otros grupos en la preparación de encuentros
parroquiales y diocesanos.
Animar la participación activa en nuestra parroquia, por ejemplo en Cáritas,
catequesis de confirmación,... No descuidar la dimensión arciprestal
y diocesana. Compromiso en alguna tarea de voluntariado.
VI.4.3 Compromiso
El propio grupo de compromiso ha de concretar y responsabilizarse del itinerario
en esta tercera etapa.
Realizar retiros y ejercicios espirituales periódicos.
Convivencias en los tiempos litúrgicos importantes que favorezcan el
encuentro y el compartir.
Realizar actividades concretas evangelizadoras y de compromiso social. Estos
compromisos pueden ser en la parroquia, barrio o en la misma vida cotidiana:
trabajo, familia, estudio, amigos...
Promover una formación organizada de los miembros, por ejemplo en el
Instituto de Ciencias Religiosas.
Establecer un tiempo de oración personal y de grupo.
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