El proyecto integra tres áreas: formación, acción y espirtualidad

El seguimiento de Jesús es activo, necesita de una formación continua, da lugar a una vivencia de fe que se enriquece al compartirse, y lleva al joven a aportar una visión transformadora y cargada de esperanza a su vida.
Hay unas necesidades en la evangelización y pastoral del joven a las que el grupo debe proporcionar una respuesta. Desde este proyecto, que es integral, se ofrece esta respuesta mediante tres áreas que deben ser contempladas por igual:
Formación
La formación hace posible al joven cristiano crecer progresivamente en la fe con una base sólida de conocimientos que le posibilitan dar razones de Aquel en quien cree.
Acción
La acción nos hace participes en la construcción del Reino de Dios, lo cual implica estar abiertos y atentos a las necesidades de los hombres y mujeres, haciendo presente el Espíritu de Dios en nuestro entorno.
Espiritualidad
La espiritualidad implica vivir y hacer crecer una relación personal con Dios. Esta experiencia de Dios nos conduce a una vida plena y llena de sentido.
En las páginas siguientes se presenta una descripción para cada una de las áreas que incluye las ideas más importantes, y un resumen de cómo aplicarlas en los grupos. La relación entre las áreas es muy estrecha, y aunque se hace una descripción independiente en la práctica son difíciles de separar