El grupo es comunidad de fe

Iuvenes propone un proyecto para el crecimiento progresivo del joven que le lleve a una integración de su fe y de su vida. Llevar el evangelio a la vida es una tarea personal y continua que debe realizarse junto a una comunidad que es Iglesia. Para ello es necesaria la creación de grupos que aproximen la realidad eclesial al joven: puntos de encuentro, relación y crecimiento que quieren ser comunidades jóvenes cristianas.

“El grupo es una mediación privilegiada: es Iglesia y es experiencia de Iglesia” (Ideario para Grupos Parroquiales de Jóvenes, CEE)

En el grupo, mediante la metodología y los contenidos propios para cada etapa (edad) se lleva a cabo una educación del joven. Además es una alternativa a su realidad social, un lugar donde se siente escuchado y donde se expresa libremente. La propuesta de Jesús no puede vivirse en solitario, es necesario un espacio donde compartir, enriquecerse mutuamente, vivir comunitariamente y comprometerse más como cristianos.

“Todos ellos perseveraban en la enseñanza de los apóstoles y en la unión fraterna, en la fracción del pan y en las oraciones. Todos los creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común” Hch 2,42.44

El grupo se hace presente en su entorno social, estando atento a las necesidades y dándose a conocer para ofrecer sus servicios.

El grupo participa como realidad joven en la comunidad parroquial , está integrado plenamente en sus actividades y trata de dar respuesta a sus necesidades. El grupo está abierto para acoger a cualquier joven comprometido en diferentes áreas de la parroquia (Cáritas, liturgia, coros, catequesis, infancia…) convirtiéndose así en el grupo de referencia de ese joven.

Los grupos Iuvenes de las diferentes parroquias tienen una identidad diocesana gracias a este proyecto común, los encuentros y actividades, la formación de sus educadores y además un compromiso con la realidad de la pastoral juvenil de la diócesis.